Por una ciudadanía organizada que observa a sus mandantes

s-l1600

Pierre Alechinsky, Sin título

 

«El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer.

Y en ese claroscuro surgen los monstruos»

Antonio Gramsci.

 

 

Quienes concebimos este texto hemos iniciado el proceso de conformación de un Observatorio Ciudadano de las Políticas Culturales en el Ecuador. Partimos de constatar, de modo preliminar, cuatro circunstancias que impiden que se den procesos participativos informados, democráticos y constructivos en las decisiones del sector público que conciernen a la cultura y las artes:

 

  1. Las decisiones políticas gubernamentales en la materia se toman generalmente sin una adecuada participación de artistas y gestores culturales. Este vicio en el proceso de definición de medidas, estrategias y políticas no genera legitimidad social en la gestión pública, ni la muestra como el resultado de un diálogo con la ciudadanía.
  2. El poco acceso a información fiable, oficial, exhaustiva y actualizada sobre la cultura, las artes y el patrimonio dificulta la toma de decisiones técnicas o políticas, la gestión de todos los niveles de gobierno y la participación de la ciudadanía en estos procesos.
  3. El peso mínimo que tiene la cultura en el gabinete ministerial y en otras instancias de toma de decisión política. Por ejemplo, días después de anunciar el gobierno su intención de fusionar los dos institutos de fomento, diario El Comercio reporta que “Pérez Torres agrega que en la reunión del Gabinete Presidencial, que se realizó el pasado viernes, no pudo hablar con el presidente Moreno, pero sí con Jurado (Secretario General de la Presidencia) y con Richard Martínez, ministro de Economía y Finanzas -al que también fue dirigida la carta-, sobre la importancia de que se estudie la decisión de realizar esta fusión para que se mantenga la institucionalidad del Sistema Nacional de Cultura.”[1]
  4. Desde la sociedad civil ha faltado iniciativa y presencia organizada. En el sector cultura esta ha sido, desde hace mucho tiempo, una constante. Quienes viven de las artes y la gestión cultural consideran con frecuencia que sus prácticas artísticas o de gestión les eximen de involucrarse activamente en la política y la definición de normativas. Como efecto indeseado de la implementación de legislación e institucionalidad dedicada a la cultura, el sector se ha desentendido de su responsabilidad ciudadana.

 

Consideramos urgente e importante pronunciarnos acerca de la intención gubernamental de fusionar el Instituto de Fomento de las Artes, la Innovación y la Creatividad (IFAIC) y el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA), anunciada de manera confusa e informal en medio de otras medidas de “optimización” del Estado.

Es necesario ampliar el debate en relación a dicha propuesta, que no cuenta todavía con un soporte adecuado para su materialización (decreto ejecutivo, acuerdo ministerial u otro tipo de documentación oficial). Para ello, ponemos en conocimiento de la ciudadanía ciertos datos y elementos. Cabe mencionar que algunas de estas reflexiones se desarrollan a partir de lo planteado en el comunicado de la Asociación de Directores y Guionistas de Cine Independiente del Ecuador.

 

  • El presidente de la República no tiene las competencias de disponer este cambio administrativo en el ordenamiento jurídico, pues si bien el Estatuto del Régimen Jurídico Administrativo de la Función Ejecutiva (ERJAFE) le da la potestad de reorganizar la función ejecutiva, la fusión planteada implica reformas a la Ley Orgánica de Cultura, lo cual es atribución legislativa. Es dicha norma la que dispone la creación de ambos institutos y les otorga atribuciones y competencias: distinto al caso de los ministerios, creados mediante decretos ejecutivos y que, por tanto, pueden ser modificados cuando la Presidencia de la República lo disponga.
  • Dicha medida significaría un ahorro presupuestario mínimo, sobre todo desde la perspectiva de contratación de personal. Para esto, es necesario considerar que el Ministerio de Cultura y Patrimonio (MCYP), siguiendo el espíritu de la Ley Orgánica de Cultura, debería haber reducido su personal, tanto en planta central como en el territorio, considerando que ya no es un ente de gestión, sino rector de la política pública. En este sentido, y como parte de la información de la página web del MCYP[2], hay 519 funcionarios dentro de la institución. De esos, 305 son funcionarios de procesos técnicos, 16 de procesos gobernantes y 214 de procesos administrativos. Gran parte del personal técnico del MCYP labora en sus museos y otras entidades adscritas, a pesar de lo cual sigue siendo una alta cantidad de personal técnico para una entidad destinada a emitir política y no a realizar gestión. Además, según datos del Ministerio de Trabajo, el MCYP ha abierto a concurso en el área administrativa, entre 2017 y 2018, veinte partidas para la contratación de servidores públicos de diversos niveles.
  • Llevando el análisis del personal a lo que sucede con los Institutos, los distributivos del ICCA[3] y del IFAIC[4] indican que sus áreas administrativas doblan en personal a sus áreas técnicas. La Subsecretaría de Emprendimientos, Artes e Innovación del MCYP tiene 42 personas, de las cuales 18 solo en la Dirección de Política Pública. Como ciudadanos nos preguntamos: ¿Por qué el MCYP tiene un alto número de funcionarios técnicos, si no hace gestión, y las instituciones de gestión no, siendo este punto uno de los centrales al momento de pensar los procesos de fusión y “optimización” de las dos entidades?
  • Es importante entender la lógica presupuestaria de las instituciones en cuestión. El MCYP, como entidad rectora, dedicada al diseño de políticas y no a la gestión, debería tener un presupuesto corriente suficiente y muy poco presupuesto de inversión. Los institutos, siendo entidades de gestión, deberían tener asimismo un presupuesto de gasto corriente suficiente para garantizar una gestión eficiente, y un presupuesto de inversión que complemente lo que ejecutan a través de la administración del fondo de fomento. Sin embargo, el MCYP tiene un presupuesto de inversión de cerca de los 11 millones de dólares (de los cuales un tercio se destina al Plan del Libro y la Lectura, que no debería ejecutarse desde esa institución). El presupuesto corriente del ICCA es de $ 1’187.000 y el IFAIC de $ 2’133.000, lo cual parece insuficiente, así como su presupuesto de inversión, que en el caso del IFAIC es simple y llanamente inexistente.
  • Habiendo transcurrido más de un año y medio desde la expedición de la Ley Orgánica de Cultura, aún no se ha reglamentado el uso y montos de los recursos que manejan los institutos de fomento. Dicha ley dispone que: “El ente rector de la cultura aprobará los montos de las Líneas de Financiamiento establecidas en la ley de acuerdo al Plan Operativo de Fomento que cada entidad formule, conforme al procedimiento que se expida para el efecto. El ente rector de la cultura definirá la asignación y distribución de los recursos, atendiendo de manera parcial o total a los montos solicitados, en cumplimiento de la política cultural vigente y de la disponibilidad presupuestaria.”[5] Vale la pena recordar que otra disposición establece un porcentaje máximo para los gastos de operación institucional, dando prioridad absoluta a los recursos que se inyectan, vía fomento, en la economía de las artes y la cultura: “De los recursos del Fondo de Fomento de las Artes, la Cultura y la Innovación, un máximo del 10% será destinado para cubrir rubros operativos de la gestión del Fondo.”[6]

 

Todas estas son claras señales de que el proceso de redefinición institucional para el sector cultural todavía no ha logrado asentarse lo suficiente, debilitando los institutos de gestión y el desarrollo de herramientas de política pública. En este contexto, resulta contradictorio que se plantee un nuevo cambio, debido a la dilatación que esto implicaría en los procesos de fortalecimiento del sector cultural, sobre todo en el caso del IFAIC, que viene a cubrir una ausencia dramática de atención por parte del Estado al fomento de las artes.

Éstas son algunas de las preocupaciones que saltan a la vista. Sin embargo, nuestra mayor preocupación tiene que ver con algo que subyace de todos estos indicios: la aparente falta de voluntad de dar cumplimiento a una Ley Orgánica de Cultura que, le guste o no a ciertos sectores, es una normativa vigente y vinculante.

Si el gobierno parece no entender la importancia estratégica de la cultura en la construcción de sentidos de nuestra sociedad, nosotros, como personas vinculadas a procesos de creación, producción, gestión y circulación de las artes, sentimos la obligación de exigir el cumplimiento de la Constitución y las leyes que garantizan los derechos culturales de la ciudadanía.

Pensamos que la ciudadanía ha estado por demasiado tiempo aletargada y desorganizada, y que no puede seguir sufriendo decisiones inconsultas y equivocadas de los distintos niveles de gobierno, que afectan nuestra vida, nuestro trabajo y nuestros derechos. Con la constitución del Observatorio Ciudadano de las Políticas Culturales, pensamos contribuir a que esto cambie.

 

Agosto 29 de 2018.

Grupo de trabajo para un Observatorio Ciudadano de Políticas Culturales

 

[1] Diario El Comercio, 28 de agosto de 2018: https://www.elcomercio.com/tendencias/autoridades-ministeriodecultura-rechazo-fusion-institutos.html.

[2] Información obtenida al 26 de ago. de 18 en: https://www.culturaypatrimonio.gob.ec/transparencia/#

[3] Información obtenida al 26 de ago. de 18 en: http://www.cineyaudiovisual.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2018/08/Distributivo-de-Perosnal-de-la-Instituci%C3%B3n.pdf

[4] Información obtenida al 26 de ago. de 18 en: http://www.fomentocultural.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2018/07/Literal_b2-Distributivo_del_personal.pdf

[5] Ley Orgánica de Cultura, Art. 85

[6] Ley Orgánica de Cultura, Art. 86

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s